"Los Pinchudos" es un complejo funerario ubicado en el Parque Nacional del "Río Abiseo".
Por los años de 1980 y 1984, Federico Kauffman estudió el descubrimiento del patacino Santos
Escobedo, atrayendo la atención pública hacia las bien preservadas estructuras funerarias,
a las cuales popularmente se les denominó como "Los Pinchudos" debido a que las
estatuillas esculpidas sobre madera presentan una prominencia fálica.
El complejo funerario está incrustado en las alturas rocosas, sobre cuyas salientes el hombre
construyó estructuras arquitectónicas de forma circular y cuadrangular desafiando los
precipicios; para ello, utilizaron los materiales inmediatos como la piedra arenisca y la
piedra pizarra; esta última aplicada en las diversas decoraciones del lugar.
Las múltiples evidencias arquitectónicas dan testimonio de la combinación de los materiales
pétreos con la madera; de manera que a la altura de los techos se colgaron las estatuillas
esculpidas.
Según se sabe, estas tumbas en su mayoría no fueron unipersonales, sino que albergó unos tres a
cuatro personajes, no pudiéndose haber precisado en que tiempo fueron saqueadas dichas
evidencias y en donde se encuentran actualmente las momias que éstas albergaban.
Estos restos arqueológicos, al igual que muchos existentes en el Perú, manifiestan y
testimonian la peculiaridad de la alta cultura que se desarrolló en estas tierras, de
su naturaleza e importancia dentro del desarrollo del hombre; conocerlos es motivo para
emprender futuras investigaciones, que revaloren y cristalicen la imponencia de sus obras.