Se encuentra en la cima de Cerro Tantamishki, jurisdicción de Coina. Limitando por el Sur
Oeste; del caserío de Huacamochal, por el Este; con el caserío Pampa del Valle, por el
Norte; con Cerro Carmelo y la zona denominada como el Alto de la Zarza, desviándose
(referencialmente de la vivienda de don Salvador Luna), por un estrecho camino que
conduce a algunas chacras y finalmente al lugar.
Las pinturas se encuentran a unos 150 mts. aproximadamente antes de llegar a la cima del
Cerro Tantamiski o también denominado actualmente como Cerro Judío. La evidencia se haya
formando parte de una falla tectónica, que desciende marcadamente por la ladera Este del
cerro, dentro de esta conformación geológica es notoria, una parte de la falla rocosa
tiene una mancha color blanquecina, sobre la cual se ubica la evidencia pictórica.
La pictografía, presenta la silueta frontal de un personaje, que tiene los brazos
extendidos, el cual mide aproximadamente 1.50 mts. de ancho, teniendo una la disposición
expresiva en las manos, en la que sobresalen solamente 4 dedos, destaca también el probable
adorno cefálico sobre la cabeza. La figura elaborada en perfil de la imagen de un camélido,
ubicada en el lado derecho de la imagen del principal personaje. Se suma la presencia de un
círculo, en la parte superior de las figuras antes mencionadas y finalmente tras la
imagen de camélido, otro circulo de menor proporción la cual no muy nítido, denotando casi
en una mancha. Estas imágenes forman parte de una escena la misma que muestra una misma
conformación, en lo que se refiere al uso del color empleado y cuya coloración es de un
ocre casi anaranjado.
El actual estado de conservación de las pictografias, es optima o buena debido a que la
falla geológica en el lugar tiene una inclinación natural de 25º a 30º grados, la misma
que a permitido su protección y debido también que no es accesible llegar a las pictografías
debido a la inclinación geológica.
Se observó que por una ligera llovizna repentina, algunas piedras se deslizaron por la
laderas del cerro aún cuando esta se encuentra cubierta por herbáceas y vegetación propia
de la zona, siendo dificultoso el descenso. El lugar muestra evidencias de construcciones de
muros prehispánicos, sumándose en la cima una ocupación de una arquitectura habitacional
existiendo la presencia de batanes y terrazas.
Textos: Daniel Castillo Benitez